segunda-feira, 6 de junho de 2011

Teatro italiano de "loucos" em São Paulo e ABC


Companhia italiana de “loucos” apresenta peça inspirada na reforma psiquiátrica na Itália

Accademia della Follia - Companhia italiana de “loucos de profissão e atores por vocação” apresenta o espetáculo Extravagância, interpretado em português por atores que realmente têm transtorno mental da Accademia della Follia. O espetáculo faz parte da Turnê Brasil 2011 da companhia teatral, que percorrerá várias cidades, nos meses de junho a julho. Em São Paulo, a peça será exibida em junho no dia 9, em São Bernardo do Campo, e no dia 10, na Capital. Enfoca o tema das relações humanas com e entre pacientes psiquiátricos e promove um debate com artistas, operadores e usuários de saúde mental.


Foto: Divulgação

A peça, produzida a partir de texto da escritora italiana Dacia Maraini, narra a história de cinco pacientes com problemas mentais, internados em um manicômio. Eles vivem as conseqüências da votação da Lei Basaglia: “a partir de amanhã todos em casa!” O hospital é fechado e eles voltam para suas famílias, encontrando um ambiente totalmente diverso do que esperavam: frio, sem afeto, sem interesse e compreensão. Eles não são desejados e foram até substituídos. Assim, eles retornam ao hospital, onde decidem viver do jeito deles: sem médicos, sem eletrochoque, sem chaves e ferrolhos, em uma comunidade aberta, com novas regras estabelecidas por eles próprios.


O Projeto Extravagância - Turnê Brasileira foi agraciado com a Medalha Nacional Italiana de Mérito no campo das artes, da cultura e do espetáculo, oferecida pela Presidência da República Italiana. O Projeto Extravagância - Turnê Brasileira 2011 recebeu o patrocinio da Comissão Nacional Italiana da Unesco - Organização das Nações Unidas para Educação, Ciência e Cultura.


Ficha técnica:
Texto: Dacia Maraini.
Direção e Música: Claudio Misculin
Atores: Claudio Misculin, Deborah Pettirosso, Dario Kuzma, Donatella Di Gilio, Gabriele Palmano, Giuseppe Feminiano, Giuseppe Denti, Giulia Misculin
Coprodução: Teatro Stabile del Friuli Venezia Giulia e Accademia della Follia
Direção Artística: Cinzia Quintiliani
Codireção Artística: Carmen Palumbo
Produção e Cenário: Eddie Mendes

Anote as apresentações em São Bernardo e em São Paulo:

São Bernardo do Campo
Data: 9 de junho de 2011
Horário: 19 horas
Local: Teatro Lauro Gomes
Endereço: Rua Helena Jacquey, 171 (Rudge Ramos), São Bernardo do Campo, SP
Preços: inteira R$ 40,00; meia R$ 20,00
Informações: (11) 4368 3483
www.saobernardo.sp.gov.br

São Paulo
Data: 10 de junho de 2011
Horário: 21 horas
Local: Teatro Anhembi Morumbi
Endereço: Rua Dr. Almeida Lima, 1198 (Brás), São Paulo, SP
Preços: inteira R$ 40,00; meia R$ 20,00
Informações: (11) 2872-1457/2872-1458
www.teatroanhembimorumbi.com.br

Apoio:
Conselho Federal de Psicologia
Conselho Regional de Psicologia
Istituto di Cultura Italiano
Secretaria de Saúde de SBC-SP
Grupo Dragão 7 de São Paulo - Intercâmbios Culturais
Secretaria de Cultura de SBC-SP

Subcomandante Insurgente Marcos: Carta al Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

MÉXICO.

Junio del 2011.


“El dolor nos recuerda
Que podemos ser buenos,
Que alguien mejor nos habita,
Que corre en noble sentido el río de las lágrimas.

Dolor llamamos al envés de la hoja de la risa,
A la tiniebla que queda al otro lado de la estrella
Que en tu frente tenía apacible nombre
Y orientaba nuestros pasos día a día.

Dolor es el combustible con que arde
La llama de recuerdos que ilumina
Una noche del olvido derrotado
Por el rayo de tu risa al revolar.

Dolor se llama el duelo
De vivir por tu memoria.”

Fragmento de “49 Globos”.
Juan Carlos Mijangos Noh.


Al: MOVIMIENTO CIUDADANO POR LA JUSTICIA 5 DE JUNIO, a los familiares de l@s niñ@s muertos y heridos en la Guardería ABC el 5 de junio del 2009, y a tod@s quienes se han solidarizado con su lucha.
Hermosillo, Sonora, México.

De: Subcomandante Insurgente Marcos.
Chiapas, México.


Les escribo a nombre de las mujeres, hombres, ancianos y niños del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, para saludarlos y manifestarles nuestro respeto y admiración por su digna lucha.

No es fácil sacar palabras del dolor, nosotros lo sabemos.

¿Y de la rabia?

¿Del saber que los malos gobiernos ignoran propositivamente los reclamos de justicia?

¿De ver cómo se manipula el calendario para simular justicia, y para calcular que la desmemoria cubrirá la muerte? Esa muerte absurda de los 49 pequeños y las decenas de heridos, infantes sin más culpa que haber nacido en un país donde el gobierno ha unido el nepotismo con la corrupción y la impunidad.

Poco o nada podemos agregar a lo que sus dignas palabras han señalado sobre lo que ocurrió: la desgracia llegando a quienes ni la esperaban ni la merecían; la irresponsabilidad que la propició; la complicidad de gobiernos, legisladores y jueces; la continua postergación de una investigación a fondo. Y los nombres y las imágenes de las niñas y los niños, las actividades y movilizaciones para honrarlos de la mejor manera, es decir, exigiendo castigo a los responsables, justicia para las víctimas y la adopción de medidas que impidan que la tragedia se vuelva a repetir.

Todo eso y más hemos aprendido de su página de internet (www.movimiento5dejunio.org), y del libro “Nosotros somos los culpables” de Diego Enrique Osorno, que arma el rompecabezas de la tragedia.

La muerte de una niña, de un niño, siempre es desproporcionada. Llega atropellando y destruyendo todo lo cercano. Pero cuando esa muerte es sembrada y cultivada por la negligencia y la irresponsabilidad de gobiernos que han convertido la ineptitud en negocio, algo muy profundo se sacude en el corazón colectivo que abajo hace andar la pesada rueda de la historia.

Entonces las preguntas crecen y se extienden: ¿por qué?, ¿quiénes son los responsables?, ¿qué se hace para que nunca más se repita esa tragedia?

Y ha sido el empeño de ustedes el que nos ha dado las respuestas. Porque de arriba sólo hemos visto desprecios, burlas, simulaciones y mentiras.

La mentira es siempre un ultraje, pero cuando desde el Poder se teje para esconder a familiares y amigos, es una villanía.

Allá arriba no se han arrepentido. No lo harán. En lugar de honrar a los infantes muertos de la única forma que les sería permitida, es decir, con justicia, siguen en sus juegos de guerra donde ellos ganan y todos pierden.

Porque no es resignación ante la muerte la que se predica desde allá arriba. Lo que quieren es el conformismo frente a la irresponsabilidad que calcinó e hirió esas vidas.

Lejanos como estamos, en calendario y geografía, no mandamos palabras de conformismo ni de resignación. No sólo porque ni uno ni otro pueden hacer frente a las consecuencias de ese crimen que ahora cumple 2 años. También, y sobre todo, porque la lucha de ustedes nos hace sentir respeto y admiración por su causa, por su paso y por su empeño.

Allá arriba deberían saber que no sólo el dolor une, también el ejemplo de tenaz lucha que en ese dolor se anima.

Porque ustedes, hombres y mujeres llevados por la desgracia a esta lucha, son seres extraordinarios que despiertan la esperanza en muchos rincones de nuestro país y del planeta.

Como extraordinarios son esos hombres y mujeres que han echado a andar de nuevo, en la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, para recordarle a quienes mal gobiernan, a los criminales y al país entero, que es una vergüenza el nada hacer cuando la guerra de todo se apodera.

Desde uno de esos rincones, desde las tierras indígenas de Chiapas, las zapatistas, los zapatistas, los miramos desde abajo, sabiendo que el dolor también agiganta los pasos si son dignos.

Y a estas líneas que ahora les escribimos, sólo las anima el deseo de decirles una cosa:

Bien haya la sangre que les dio vida a esas niñas y niños, y malhaya la de quien se las quitó.

Y decirles a ustedes que cuenten con nosotros, que, aunque lejanos y pequeños, reconocemos la grandeza de quien sabe que la justicia sólo se alcanza con la memoria y nunca con la resignación.

Ojalá algún día puedan llegar a estas tierras. Acá encontrarán un corazón moreno que los abrazará, unos oídos atentos para escuchar, y una historia dispuesta a aprender de ustedes.

Porque las grandes lecciones, las que cambian el rumbo de la historia, vienen precisamente de personas que, como ustedes y quienes ahora andan, hacen de la memoria el camino para crecerse.

Con ustedes, y con quienes ahora marchan, podremos entonces, juntos, ustedes, ellos, nosotros, hablar palabras donde el dolor sea una cicatriz que nos recuerde y comprometa a que nunca más se repita la desgracia, y a que por fin termine el carnaval sangriento con que arriba festejan la impunidad y la desvergüenza.

Mientras eso ocurre, desde acá seguiremos escuchándolos y aprendiendo de ustedes.

Vale. Salud y que la justicia por fin camine abajo.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, Junio del 2011.

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2011/06/06/6-de-junio-sci-marcos-carta-al-movimiento-ciudadano-por-la-justicia-5-de-junio/

domingo, 5 de junho de 2011

Uma canção para o domingo.

Olhando da janela do meu quarto um casal passa sorrindo e com flores nas mãos caminham em direção ao banco da praça.
Que dia lindo!

sábado, 4 de junho de 2011

saudadezinha

Tinha prometido não colocar mais nada de caráter pessoal nesse novo blog, mas me rendo. Hoje a saudade foi mais forte. Por mais saboroso que seja o mezcal que as vezes bebo no bar da praça perto de casa, por mais incrível que seja a tequila que vem da grande Guadalajara, e por mais aprendizagem que tenho, tanto da história como do cotidiano mexicano, nas "pulcatas" que me enfio pra um pulque, a cachaça entre uma cerveja e outra é que realmente habita meu coração e meu paladar. A saudade é do buteco mesmo. Como disse Luiz Simas:

O velho buteco, o pé-sujo, é a Ágora carioca. No botequim não há grifes, não há o corpo-máquina, o corpo-em-si-mesmo, a vitrine, o mercado pairando como um deus a exigir que se cumpram seus rituais.

O buteco é a casa do mal gosto, do disforme, do arroto, da barriga indecente, da porrada, da grosseria, do afeto, da gentileza, da proximidade, do debate, da exposição das fraquezas, da dor de corno, da alegria do novo amor, do exercício, enfim, de uma forma de cidadania muito peculiar.

A luta pelo boteco é a possibilidade de manter viva uma Ágora efetivamente popular, espaço de geração de idéias e utopias - sem viadagens intelectuais, mas fundadas na sabedoria dos que tem pouco e precisam inventar a vida - que possam nos regenerar da falência de uma (des)humanidade que limita-se a sonhar com a roupa nova e o corpo moldado. O botequim é o anti-shopping center, é a anti-globalização, é a recusa mais veemente ao corpo-máquina dos atletas olímpicos ou ao corpo doente das anoréxicas - doença comum nesse mundo desencantado.

Ali, entre garrafas vazias, chinelos de dedo, copos americanos, pratos feitos e petiscos gordurosos, daquele mar de barrigas indecentes, onde São Jorge é o deus e mercado é só a feira da esquina, a vida resiste aos desmandos da uniformização e o ser humano é restituído ao que há de mais valente e humano na sua trajetória - a capacidade de sonhar seus delírios e afogar suas dores e medos na próxima cachaça. É onde a alma da cidade grita - Não passarão!

sexta-feira, 3 de junho de 2011

A primavera vai partindo...

...mas não sem deixar saudade.



O verão chegou!

quinta-feira, 2 de junho de 2011

Casa do Saci!

Parceir@s e frequentador@s da Casa do Saci,

Queremos compartilhar com vocês o processo pelo qual estamos passando:

Em 13 março de 2010 nós do Bar Saci, da Livraria Louca Sabedoria, da Lojinha do Saci, com o apoio da AVA (Associação Vida em Ação), inauguramos a Casa do Saci na Rua Wanderley, 702.

Ao fim de anos de trabalhos, a inauguração desse espaço foi um marco muito importante aos empreendimentos, pois enfim havia um lugar onde podíamos praticar a autogestão, trabalhar de forma solidária e cooperativa e incluir mais e mais trabalhadores em nossos coletivos.


Passados 1 ano e 3 meses neste espaço que nos trouxe mais experiência, mais pessoas interessadas em nos conhecer, parceir@s importantes e outras tantas coisas boas, esbarramos em obstáculos concretos da cidade: aumento abusivo dos valores imobiliários. Paralelo a isso, os coletivos de trabalho do espaço cresceram muito e a casinha que escolhemos há tempos atrás já não acompanhava este crescimento.


Após muitas reflexões conjuntas nós, trabalhadores da Casa do Saci, decidimos devolver as chaves da "casinha", para sair em busca de algo que nos comporte em nosso novo tamanho. Portanto, fecharemos as portas da Wanderley-702 no início de junho de 2011.


Trabalharemos muito para inaugurar em breve uma outra porta, ainda desconhecida. Cuidaremos para que o próximo espaço abranja nosso atual movimento de crescimento, tanto de trabalho quanto de parceir@s e freqüentador@s. Afinal, estamos sempre abertos para novas e boas parcerias.


Para a despedida desse endereço que nos renovou e transformou, faremos uma festa de bota fora do SACI na Wanderley-702 com a casa já vazia, no dia 03/06, sexta-feira, a partir das 20h, entrada a 10 reais. Neste dia teremos sonoplastas do SACI e cardápio específico para a festa (cerveja -lata-, refri, cachaça do saci, amendoins...). Esperamos tod@s lá!!

Enquanto não encontramos a nova chave, lembramos que nossos trabalhos itinerantes permanecem operantes: coffe-breaks, eventos, festas e outros. Contacte-nos por email e conheça o mais famoso coffe-break de que se tem notícia! barsaci@gmail.com


Para saber novidades, acompanhe-nos pela página eletrônica: www.barsaci.wordpress.com.

Contamos com a colaboração,

Equipe de trabalho


--
Bar Saci
http://barsaci.wordpress.com

Carência afetiva 2.0

Redes sociais exacerbam fenômeno conhecido como medo de estar perdendo algo; carentes profissionais confessam síndrome

Adams Carvalho

LAURA CAPRIGLIONE
DE SÃO PAULO

Sabe aquela situação em que você acaba de se separar, pensa que foi melhor assim, que vocês não se entendiam mesmo?... Aí, você se prepara para passar um fim de semana introspectivo, quieto. Para por as ideias no lugar, ver como levará a vida adiante sem aquele pedaço de você que foi embora. Tudo sem dramas, bem racional.
Então, o iPhone acende e solta aquele assobio que anuncia novidades. Mensagem fresquinha.
É quando você toma consciência de que os amigos com quem vocês dois passaram os melhores momentos juntos, bem, esses amigos foram para o outro lado.
Para piorar, enquanto você está sozinho, estão todos se divertindo juntos na sua casa de praia. A sua ex-cara metade festeja entre os mais alegres e nem faz questão de disfarçar aquele sorriso de idiota feliz. E eles postam centenas de fotos da festa, na maior sem-cerimônia. "Meu mundo caiu."

MENOS VOCÊ
Sempre se sofreu de solidão, de carência afetiva. Mas para uma turma cada vez maior, parece que o Facebook, com suas relações fechadas de amigos (só se entra mediante aceitação de alguém de dentro), aumentou a percepção de exclusão do pessoal "de fora".
Com o Twitter, o Flickr e o Instagram (de troca de imagens) somam-se bilhões de atualizações por dia.
Se, por um lado, isso produziu uma imensa montanha de textos, fotos, registros de áudio e informações acessíveis on-line a milhões de curiosos, voyeurs, inimigos e até amigos; por outro, serviu para jogar na sua cara as festas, os programas legais e as reuniões em que todo mundo está se divertindo demais. Menos você.
Ninguém precisa mais de fofoca para saber que não foi convidado para uma comemoração. Está tudo nas redes sociais. É só querer achar.
Os americanos, que são bons nisso, já deram nome para o fenômeno. Chama-se "Fear of Missing Out".
Eles já falam apenas Fomo, e todo mundo entende, de tão íntimos que ficaram do conceito (o Google tem 1.030.000 entradas para a expressão). Aqui, pode-se traduzir como "medo de ficar de fora, de estar perdendo algo." Quem já entrou numa rede social sabe bem o que é essa sensação.

Vazio é provocado por 'amigos-Facebook'

'São aqueles que você aceita só para se sentir popular', diz 'carente profissional', que monitora ex-mulher na web

Publicitária confessa que, quando está em festa, faz questão de avisar a toda a sua rede de que está sensacional

DE SÃO PAULO

"O problema é saber. Diariamente, recebo um zilhão de alertas, me avisando de que estou perdendo algo imperdível. Fico com dor de barriga de ansiedade. Mas o pior é que, toda vez que escolho um programa, logo depois descubro que o melhor é aquele a que não fui."
O depoimento é da publicitária paulistana A.P., 24, baladeira convicta, conectada 24 horas por dia, viciada no programa de troca de mensagens gratuitas WhatsApp, além do Facebook (em que coleciona 1.314 amigos).
Segundo o estudante e professor de inglês M.B., 27, 157 amigos no Facebook, as redes sociais, ao mesmo tempo em que aproximam as pessoas, acabaram aprofundando uma sensação de solidão. "Quando descubro na rede que uma balada muito legal está acontecendo, eu não consigo deixar de pensar que eu deveria estar lá também. Por que é que ninguém me avisou disso?", lamenta.

MITO DO 'IMPERDÍVEL'
A.P. não gosta do papel de vítima. Ela acha que essa sensação de "estar perdendo algo imperdível" faz parte do jogo de viver conectada. "Para evitar isso, só entrando em uma caverna e jogando fora o iPhone e o laptop." A publicitária considera que "tem muito mito nessa conversa de imperdível". Quando está em uma festa, ela confessa, faz questão de "bombar" o lugar, avisando a toda a sua rede de que está sensacional --mesmo que não seja tudo isso.
"Sabe aquele cara que compra um carro zero ruim pra caramba, mas diz que o bicho é o melhor do mundo, só pra valorizar o investimento? Sou eu. Ahahaha."
O exibicionismo é parte do jogo, vários internautas reconheceram. "Tem uma balada a que vou sempre; é transmitida pela internet. Uma vez não pude ir e fiquei assistindo às pessoas dançando, dando tchauzinho para a câmera. Quando começava a tocar uma música de que eu gosto, pensava 'queria estar lá!' Sabia que tinha perdido algo", relata J.C.S., 20, estudante universitária.
"O que provoca esse vazio, tantos desencontros, é não ter amigos reais, só 'amigos-Facebook', aqueles que você -um carente profissional- aceita só para se sentir popular", explica o produtor de vídeo N.A., 26, 838 amigos na rede social.
Para ele, "amigos reais" não ficam aguçando desejos alheios só para parecerem legais. "Eu tento usar o Facebook com responsabilidade, para não me ferir e para não ferir outras pessoas."
Mas ele está ferido, admite. Separado há três anos, N.A., que morava em São Paulo, mudou-se para um sítio -"Fui recomeçar a vida".
O recomeço ainda não deu muito certo, porque N.A. não consegue parar de entrar no perfil da ex-mulher. Ora com o pretexto de ver como estão os filhos de três e cinco anos, ora com o clandestino propósito de espionar .
"O que ela está fazendo? Em que está pensando? Está engordando? Quem são os amigos com quem ela está conversando? Ainda não consegui me libertar", diz.
"Sempre que dou um rolê nas redes, me sinto com saudades", afirma o professor M.B.. "É sempre incômodo lidar com as saudades quando você encontra pessoas com quem teve algum nível de intimidade no passado.
Sabe aquela amiga com quem você morou há anos, em uma república? Depois de dez anos, você, de repente, encontra-a em uma página do Facebook, e ela mora em outros lugares, está pensando outras coisas, tem outros amigos. É quase impossível um reconhecimento imediato; então você se dá conta de que perdeu aquela pessoa."
Segundo Caterina Fake, cofundadora do Flickr, o medo de estar perdendo algo é um velho problema que agora foi apenas exacerbado pela tecnologia. "O desejo é um dos três venenos do budismo", ela lembra (os outros são o ódio e a ignorância). Sempre foi assim, diz Fake. (LAURA CAPRIGLIONE)

Angústia vem da dificuldade de escolher

DE SÃO PAULO

"Há mais ou menos um ano, vieram me entrevistar sobre uma tal 'geração nômade'. O fenômeno acontecia assim: uma turma de jovens, sem conseguir escolher a melhor balada para ir, dividia-se em três ou quatro grupos. Pelo Twitter, um grupinho informava aos demais onde estava. No fim, a turma tinha ido a todas as festas --e não ficado em nenhuma."
De acordo com a psicóloga Rosely Sayão, colunista da Folha, a angústia "de perder alguma coisa imperdível", surgida nas redes sociais, é um reflexo da mesma dificuldade de escolher, expressa no comportamento da tal "geração nômade".
"Todo mundo quer 'tudo ao mesmo tempo, agora', não é? O problema é que não dá", diz Sayão. "Uma das características do mundo contemporâneo é que você acorda e já tem de fazer escolhas. É café da manhã com ovo ou sem? Vou caminhar, nadar ou não vou fazer nada?"

'PIRANTE'
Segundo Sayão, na vida social, também se multiplicaram as opções.
"Como escolher ficar em casa, se há tantas coisas acontecendo lá fora? Qual será a melhor balada? Isso é pirante."
Para a psicóloga, uma forma de resolver a dúvida foi gerada pela ferramenta do Facebook que contabiliza amigos.
"Colecionam-se 'amigos' como animadores de programas de auditório contabilizam seu ibope."
"Vou à balada de quem tem mais amigos. Vou ao local com mais 'curti' [botão do Facebook]. E assim continuo me esquivando da responsabilidade de escolher. Não é por acaso que tanta gente sente que está perdendo alguma coisa realmente importante", afirma Rosely Sayão. (LC)


Em um mundo de likes e RTs, a gente quer respaldo sempre

DANIELA ARRAIS
COLABORAÇÃO PARA A FOLHA

Eu estava doente e não sabia, até encontrar na internet, a causa do meu mal, o diagnóstico. Sofro de Fomo, ou "Fear of Missing Out" (na tradução livre, medo de perder).
Sabe quando você está em casa e começa a olhar o Instagram e, imediatamente, sente que deveria estar na rua, vendo uma exposição, levando sua afilhada para tomar sorvete, achando beleza nas esquinas pichadas de SP?
Pois então, isso é Fomo. Você não quer perder a chance de contar para o mundo como sua vida é legal, como seu dia a dia vai além do trivial. Afinal, ficar em casa assistindo a um filme atrás do outro não rende fotos bonitas, por mais que existam 213 filtros à sua disposição.
Mas aí você se pergunta: se eu estou feliz em ficar em casa, qual é o problema de acompanhar a vida dos amigos e dos conhecidos? Nenhum. Mas a gente vive tanto na internet que é a coisa mais normal do mundo transpor alguns elementos da rede para a vida real.
A gente vive num mundo de likes e RTs. Parece que não basta mostrar um vídeo, compartilhar uma música. A gente quer o respaldo dos outros para um gosto que é nosso, mas que parece valer mais quando endossado por uma pequena multidão.
Conversando hoje com uma amiga, ela me falou: se posta "I love ducks" (eu amo patos) no Facebook, não recebe likes. Se posta "I love cats" (eu amo gatos), recebe vários, seguido de onomatopeias, de corações, de links para vídeos de gatos fazendo fofuras. Nada mau em gostar de gatos, mas o fato de ela não receber tantos likes quando fala de outro animal acaba mudando a "linha editorial" da sua vida digital.
"Você quer estar na matilha, no bando, no cardume... E passa a colocar fotos de gatos sem querer", diz ela.
Até onde isso vai? Será que é o caso de prescrever horas certas para usar internet? É preciso fechar o Facebook, guardar a foto na memória em vez de no iPhone? Não sei.
Quando vejo essas pesquisas que falam que o internauta passa, em média, seis horas por mês no Facebook, dou risada e penso: estamos todos doentes! Afinal, seis horas é quase o tempo que eu e grande parte dos meus amigos passamos no Facebook a cada dia --e, sim, temos trabalho, vida social...
Mas ficamos conectados o tempo todo, porque queremos ver tudo, saber de tudo. É doença, sem dúvida. A cura? Não sei. Será que é aprender a lidar com tanto excesso ou me internar numa clínica para viciados em internet? Você decide!


Fonte: Folha de SP, 18/05/2011

segunda-feira, 30 de maio de 2011

Los Voladores de Papatla

Não há muito o que falar sobre Los Voladores de Papatla. Na Wikipedia há algumas informações interessantes, mas nada que a imagem disso não fala por si mesma. Tive a felicidade de ve-los en Teotihuacán na chegada da primavera. Foi impressante! Aqui uma de suas apresentações.

domingo, 29 de maio de 2011

Abdias do Nascimento.

(14/03/1924-24/05/2011)
Muito Obrigado!

sábado, 28 de maio de 2011

O Brasil está bem longe do Mexico!

Isso de encontrar o outro em sua casa sem que ele tenha idéia de onde estamos vindo, e não esqueçamos que para ele nós é que somos o outro, pode nos obrigar a esforços que até então nem se quer pensávamos ser necessários. Não urgentemente. Explico.
Com grande frequência me perguntam onde fica o Brasil. Vou me dando conta que nem sempre resolve dizer no “sul da América do Sul”, que está “depois da fronteira com a Guatemala”, que também é "América Latina", etc. Depois do sufoco de dizer onde fica o Brasil, vem o desafio de explicar qual é a língua que a gente fala lá. Algumas vezes me perguntaram se “é como o inglês?”. "Não, tá mais perto é do espanhol mesmo", respondo diante de sua cara de desconfiança.
O que acontece não é a surpresa pela pergunta, afinal, porque alguém precisa saber essas coisas se, entre outras coisas, elas nunca encontraram outro brasileiro, se nunca escutaram português? Como pensar em algo que simplesmente não existiu até aquele momento? Não existe? Sim, com a melhor percepção fenomenológica, até ouvir falar, até surgir, até encontrar, não existe. O mundo existe porque aqui estamos para reconhecê-lo. Sem o Alessandro, o mundo do Alessandro simplesmente não existe. O interessante nesse encontro com o outro, onde você também é absolutamente desconhecido pra ele, vamos sendo confrontado com nossas próprias idéias de quem somos.
Nos estudos das identidades isso é primordial. Quando alguém pergunta quem é você, a interrogação carrega a inquietude de saber quem na verdade nós estamos sendo, quem fomos até ali e o que podemos contar dessa trajetória. Penso então na longa história dos investigadores e viajantes que se colocam o desafio de ir até o outro para conhecê-lo. Entretanto quando fazemos isso, simultaneamente teremos que nos confrontar com a explicação de dizer quem somos. Nossos papéis sociais e nossas máscaras acabam se tornando parte da bagagem. O interessante é que isso vem com uma espécie de prazo de validade. A necessidade de pertencimento, mesmo que temporário pra compartilhar esse encontro, nos obriga a expressões que não podem ser traduzidas. Precisamos aprender novos sentidos e abandonar parte das certezas e verdades que construímos. Afetos escapam das racionalidades usuais. As emoções dos encontros nem sempre são explicadas pela lógica do planejamento. Elas estão além, em terrenos que a única possibilidade é a da entrega. Isso se pretendemos ir adiante.
Vou me dando conta que explicar “quem sou eu”, “de onde venho”, “como somos lá” me obriga a mais que construções linguísticas de pura e simples compreensão para me fazer entender por meu interlocutor. Coisa difícil essa. Não é apenas a história que o outro pensa (des)conhecer, mas o que faço para conhecer a história de quem se interessa pela minha. Como quero que me conheça? Como quero conhecê-lo? Qual possibilidade desse querer ser suficiente? Em parte para responder a isso é a maneira que temos em nós mesmos o comprometimento com o outro no momento do encontro, ou mais detalhadamente, o comprometimento com o próprio encontro. Não construo uma crítica sincera e possível para isso se me ausento. Apenas podemos analisar esse encontro se consideramos nossa própria realidade, nossa história, nossos acúmulos, nossa vida como elemento fundamental daquilo que nos faz estar no mundo. A qualidade da minha percepção sobre mim mesmo é fundamental para me revelar, me desnudar e me fazer conhecer pelo meu interlocutor. Quanto mais sei de mim melhor saberei de quem encontro. O que precisamos reconhecer é que erudição, vocabulário e a racionalidade científica possuem limitações para responder de onde viemos, o que fazemos por lá e quem somos.
Agora quando me perguntam no México onde fica o Brasil, tenho dito que fica ao sul, a mais ou menos 8.000 km de distancia de minha cidade, que seria também mais ou menos 10 horas de voo, ou de carro a 100km/h SEM PARAR para nada são 80 horas, e caminhando SEM PARAR para nada também (como o Forest Gump!) são 67 dias! Ou seja, Brasil está lejos de Mexico!